Hay oficinas que se reconocen al entrar. Antes de ver el logotipo de la recepción, antes de que nadie salude, el espacio ya ha dicho algo. El visitante lo nota sin saber qué es. El candidato lo recuerda al salir de la entrevista. El equipo lo respira cada mañana y lo asocia, sin darse cuenta, con el sitio donde trabaja.
En Pressentia diseñamos aromas para oficinas a medida: fragancias creadas para un espacio de trabajo concreto y para la empresa que lo habita.
Por qué una oficina necesita un aroma propio
Una oficina sin aroma diseñado también huele. Huele al café de las nueve, al tóner, a la sala de reuniones después de una reunión larga. Nadie eligió ese olor, pero es el que percibe cualquiera que cruza la puerta.
El olfato funciona distinto que la vista. Un recuerdo olfativo dura más y va más cargado de emoción que uno visual: por eso el olor de tu colegio o de la casa de tus abuelos vuelve intacto décadas después, cuando las imágenes ya se han desdibujado. Llevado al espacio de trabajo, ese mecanismo produce tres efectos. El primero, sobre el equipo: un aroma agradable y estable forma parte del confort del espacio, igual que la luz o la temperatura. El segundo, sobre quien viene de fuera: visitas y candidatos se llevan una impresión que no sabrían nombrar, pero que permanece. El tercero, sobre la marca: una empresa que cuida su voz y su imagen puede estar presente también en el aire de sus propias oficinas.
De la disciplina general, el marketing olfativo, hablamos en detalle en su propia página. Aquí nos interesa el terreno concreto: qué hace falta para que tu oficina huela a algo que sea vuestro.
Marketing olfativo para oficinas: cómo trabajamos
Un proyecto de marketing olfativo para oficinas pasa por cuatro fases.
La primera es el descubrimiento. Visitamos el espacio, conocemos la cultura de la empresa y su marca. No huele igual un despacho de abogados que un estudio de diseño, y no debería.
La segunda es el diseño. Componemos una fragancia a medida con ingredientes de alta perfumería de casas como Givaudan y Firmenich, las mismas que están detrás de buena parte de la perfumería fina.
La tercera son las pruebas. El aroma se testa en el propio espacio, con el equipo dentro, y se ajusta hasta la validación. Una fragancia que funciona en un frasco puede comportarse de otra manera en trescientos metros cuadrados con ventilación forzada; por eso esta fase no se salta.
La cuarta es el despliegue: instalamos los equipos de difusión, calibramos intensidades y dejamos el mantenimiento pautado.
Trabajamos desde Madrid, con proyectos en toda España. Es el mismo proceso que aplicamos en tiendas y en la firma olfativa de la empresa, llevado al espacio donde tu equipo pasa más horas que en su propio salón.
Ambientadores para oficinas: equipos y difusión
La fragancia es la mitad del trabajo. La otra mitad es difundirla bien. Los ambientadores para oficinas que instalamos dependen de cada zona. Para espacios diáfanos, recepciones y zonas de paso usamos nebulizadores profesionales, que difunden el aroma en seco, sin residuo, y se programan por horario e intensidad: el aroma ficha antes que el primero del equipo. Para despachos y salas cerradas suelen bastar mikados, discretos y sin instalación.
El consumo es menor de lo que se suele suponer. Un litro de concentrado dura meses, en función de la superficie y de la intensidad elegida, y el mantenimiento se reduce a reponer fragancia y revisar los equipos.
Aromas para oficinas a medida o de catálogo
Existen los dos caminos, y conviene decirlo. Hay proveedores de scenting con catálogos amplios de aromas agradables, y para ciertos espacios son una solución razonable. Nuestro trabajo es otro.
Piensa en cómo llegó tu empresa a su logotipo. Hubo un encargo, propuestas, ajustes, una decisión. A nadie se le ocurrió escogerlo de un catálogo de logotipos compartido con cientos de empresas. Con el olor aplicamos el mismo criterio: una fragancia diseñada para vosotros, con la fórmula en propiedad, funciona como un odotipo, un signo de identidad que ninguna otra empresa puede usar.
Un ejemplo: el aroma de Boro
Boro es una empresa de instalaciones: calefacción, fontanería, climatización, piscinas. Compite en dos frentes. Busca al cliente que valora un trabajo premium, con ingeniería propia, y necesita retener a sus profesionales en un oficio donde hay más obra que manos. Las dos cosas se juegan, en parte, en sus oficinas: es lo que ven los clientes y el sitio donde su equipo empieza cada día.
El aroma que diseñamos para ellos huele a tecnología. Nos inspiramos en el momento de abrir la caja de un dispositivo nuevo, un iPhone recién estrenado: ese olor limpio y preciso de las cosas bien fabricadas. Nadie espera encontrarlo en una empresa de instalaciones. Esa sorpresa es el mensaje: aquí las cosas se hacen con otro nivel de acabado.
La fragancia no se queda en la oficina: viaja en la flota de vehículos y en parte de los embalajes. La furgoneta que aparca en la obra y la caja que se abre en casa del cliente huelen a lo mismo que la recepción. El aroma nació del gesto de abrir una caja y ha terminado dentro de las suyas.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta aromatizar una oficina?
El diseño de un odotipo o aroma corporativo a medida parte de 900 €, e incluye el análisis de marca, el diseño de la fragancia y las pruebas hasta la validación. La implantación (equipos de difusión, fragancia) se presupuesta aparte según los espacios.
¿Cuánto se tarda?
El diseño de la fragancia lleva unas cuatro semanas desde el briefing hasta la validación. El despliegue posterior depende del número de espacios y de los equipos elegidos.
¿Cuánto dura la fragancia?
Lo que esté programado: los nebulizadores mantienen una intensidad estable durante la jornada, y los mikados se reponen cada pocas semanas según el tamaño de la sala.
¿El aroma será exclusivo de mi empresa?
Sí. La fórmula se diseña para tu empresa y queda en propiedad, de modo que nadie más podrá usarla.
Un espacio de trabajo dice mucho antes de que nadie hable. Si tu empresa está valorando un proyecto de aromas para oficinas, podemos empezar con una sesión de briefing sin compromiso: cuéntanos cómo es vuestro espacio y qué debería contar de vosotros.
